Biblioteca General

Libro: Enseñar Distinto

ENSEÑAR DISTINTO

Guía para innovar sin perderse en el camino

Melina Furman

La educación ha sido, desde sus inicios, un terreno de exploración, reflexión y búsqueda permanente que se renueva con cada generación de educadores, niños y jóvenes. Y porque, para educar, tenemos que seguir aprendiendo siempre.

1. Miramos hacia el futuro:

Arthur Costa: queremos prepararlos “no para una vida de pruebas, sino para las pruebas de la vida”.

La escuela tiene siempre, en palabras de Philip Jackson, un currículum oculto, es decir, esos aprendizajes (reglas, valores, sentimientos, comportamientos) que los estudiantes incorporan aunque no figuren en el currículum oficial ni se enseñen con intención expresa o sean buscados. Son esos aprendizajes que suelen dejar huellas profundas para la vida, a menudo más que lo que se enseña de manera deliberada.

Siempre recuerdo las palabras de una directora: Con la pandemia nos dimos cuneta de que teníamos que armar equipo con las familias, algo que hasta ahora jamás habíamos entendido que era tan pero tan importante.

2. El aprendizaje profundo como meta educativa:

Mi definición favorita de aprendizaje profundo la dio David Perkins, “actuar como conocimiento de manera flexible”. Cuando entendemos algo nos da nuevas las para la acción. Y flexible porque podemos adaptar eso que sabemos a contextos nuevos.

El Foro Económico Mundial lanzó un documento en 2015 en el que planteó seis alfabetizaciones fundamentales: 1) lectoescritura, 2) matemática, 3) científica, 4) tecnológica, 5) financiera, 6) cultural y cívica. También planteó cuatro competencias: 7) pensamiento crítico y resolución de problemas, 8) creatividad, 9) comunicación, 10) colaboración. Y seis cualidades de carácter y personalidad: 11) curiosidad, 12) iniciativa, 13) perseverancia, 14) adaptabilidad, 15) liderazgo y 16) conciencia social y cultural.

3. Menos es más: priorizar contenidos para generar aprendizaje profundo:

Los círculos de comprensión propuestos por Wiggins y McTigheson un manera de concretar la premisa menos es más o mariekondizar el currículum (en honor a la organizadora Marie Kondo). Se trata de una herramienta sencilla y sumamente potente para hacer un ejercicio de priorización curricular.

  • En el centro, identificaremos los contenidos (conceptos y capacidades) esenciales, es decir, los que queremos que todos los alumnos aprendan de manera profunda y perdurable. A ellos tenemos que dedicarles tiempo suficiente y serán nuestro irrenunciables.
  • En el segundo ciclo, ubicaremos los contenidos que esperamos que los alumnos conozcan, aunque no necesariamente con tanta profundidad, porque no son fundamentales como los primeros.
  • En el tercero, pondremos aquellos con los cuales queremos que los alumnos implementen se familiaricen. Aquí nos basta con que estos conceptos les suene, o que sepan donde ir a buscarlos si alguna vez necesitamos profundizarlos. Serán contenidos a los que no vamos a dedicarles mucho tiempo, o que incluso podrán quedar para que los estudiantes consulten en sus casas.

4. La motivación como motor del aprendizaje:

Desarrollar la autoeficacia ayuda a construir una mentalidad de crecimiento, frente a la mentalidad fija que nos presentaba Carol Dweck. Dweck usa una frase que resume toda su filosofía. En vez de no, doce “todavía no”, como en “Todavía no llegaste  lo que se espera que logres, pero te voy a ayudar a seguir intentando”.

La motivación es esa sed indispensable que tenemos que despertar y sostener en nuestros estudiantes para que puedan aprender. Y, para eso, necesitamos volver a conectarnos con el sentido de lo que estamos enseñando, con sus grandes preguntar, con sus modos auténticos de hacer y pensar, con aquello que a nosotros mismos nos entusiasma y que sentimos que tiene el potencial de convocar y despertar la curiosidad en otros.

Motivar a los estudiantes requiere, también, que podamos generar entornos de aprendizaje afectivamente seguros, que ayuden a cada uno a desarrollar confianza en sus propias posibilidades, en los que haya espacio para explorar y que contemplen el error como parte del camino del aprendizaje.

5. Planificar el camino hacia el aprendizaje profundo:

Las pedagogías más espontaneístas (en las que el docente se sale por completo del centro de la escena) no funcionan para la gran mayoría de los estudiantes, que ne hesitan de un “docente intencional” -en palabras de Ann Epstein- que organice, desafíe, modélico, represente y ayude a organizar las ideas.

Creo que vale la pena pensar, con lo que tenemos, un uso más flexible del espacio que tenga impacto directo en la motivación y el aprendizaje de los alumnos. Desde la manera d eorganizqr las aulas, los espacios de descanso, la estética del entorno hasta el espacio virtual, que también forma parte de la propuesta educativa.

6. Preguntas que invitan a aprender:

Crear una clínica de preguntas donde podamos buscar Preguntas para pensar

7. Generar una cultura del pensamiento:

Si tuviera que elegir una sola estrategia para empezar a innovar en la enseñanza, serían las rutinas del pensamiento. Se trata de un conjunto de actividades breves que ayuda a que los estudiantes pongan en palabras aquello que entienden, creen y piensan. Las rutinas del pensamiento nacen de las investigaciones de Ron Ritchard quien recogió y sistematizó las prácticas de muchos docentes que creaban en sus clases culturas que fomentaban el pensamiento crítico, curiosos y creativo.

El filósofo de la educación Israel Scheffler hablaba del papel de lo que denominó “emociones cognitivas” para guiar el pensamiento, tales como la curiosidad, la sorpresa y el amor a la verdad.

Playlist de rutinas:

  • Rutinas para comenzar a explorar nuevos temas: Puente 3-2-1, KPSI, KWL, Veo, pienso, me pregunto; preguntas provocadoras.
  • Rutinas para generar intercambios y pensamiento compartido entre los alumnos: pensar, trabajar en pareja, compartir; conversaciones sobre papel; mesa redonda escrita; titulares
  • Rutinas para analizar distintas perspectivas sobre un tema: la brújula (N, necesito saber; O, obstáculos; S, sugerencias; E, emociones); sombreros para pensar (Edward Bono: blanco, de los hechos; rojo, de las emociones; negro, el negativo; amarillo, el positivo; verde, el creativo; azul, el moderador); círculo de puntos de vista.
  • Rutinas para aprender a fundamentar las ideas: afirmar, apoyar, cuestionar; ¿qué te hace decir eso?

8. Metacognición: el superpoder de aprender durante toda la vida:

Flavell y sus colegas categorizaron la metacognición en dos dimensiones fundamentales: el conocimiento metacognitivo (comprensión de los propios procesos de pensamiento) y la regulación de los procesos cognitivos (posibilidad de intervenir sobre ellos).

Tarjetas de salida, bitácoras de aprendizaje, escalera de la metacognición, prensa docente.

9. La evaluación como fuerza poderosa para innovar:

Evaluación formativa trata de evaluar para ayudar a aprender.

La evaluación auténtica

Listas de cotejo y rúbricas

Portfolios

10. El secreto del buen feedback:

Ruiz Martin define el feedback efectivo como aquel que entrega a los estudiantes información sobre su propio desempeño e indicaciones sobre cómo mejorarlo, con el fin de promover en el alumno acciones que lo ayuden a superar la diferencia que separa su desempeño actual del que explicitan los objetivos de aprendizaje. Y usa la metáfora del GPS  que nos permite ir desde donde estamos  (nuestro conocimiento inicial) hasta donde queremos ir (nuestro objetivo de aprendizaje) de la mejor manera posible, dándonos pistas durante el camino sobre si vamos bien o nos desviamos y tenemos que recalcular.

Quizás también te interese

No hay comentarios

Deja un comentario