LOS SECRETOS DE LA MEMORIA
Las historias humanas que revelaron qué es y cómo funciona la memoria
Héctor Ruiz Martín
Pensar es recordar de incógnito. No hay razonamiento sin memoria.
Los psicólogos sugieren definir tres etapas por las que pasa la información, que corresponden a tres tipos de memoria:
- Memoria sensorial, el cerebro guarda por unas instantes toda la información que le llega a través de los sentidos. Contamos con varias memorias sensoriales, una por cada sentido.
- Memoria de trabajo, es el acto de prestar atención. En la memoria de trabajo podemos combinar información que llega del entorno e información que traiga desde algún lugar del subconsciente; es el espacio mental donde razonamos, recordamos e imaginamos.
- Memoria a largo plazo, es la que nos permite guardar una información en estado inactivo, fuera de nuestra consciencia y recuperarla a posteriori.
Se distinguen dos tipos de memorias a largo plazo: la memoria declarativa o memoria explícita, que nos permite guardar información que captamos conscientemente a través de los sentidos, referente a las características de nuestro entorno y a los eventos de nuestra vida, e incluye a las memorias episódica o autobiográfica y la semántica; y la memoria implícita que es la memoria que modifica nuestra manera de responder a los estímulos, que incluye la memoria procedimental.
Los hallazgos fortuitas, es decir, que se descubre por casualidad cuando investigan otra cosa se llaman serendipias.
Otro tipo de memoria es la aversión gustativa. Vamos a un restaurante y probamos un plato nuevo que nos sabe delicioso . Si dos horas después tenemos vómitos y náuseas y lo asociamos al plato cuando mas tarde nos lo vuelvan a ofrecer lo rechazaremos.
La mnemotecnia es el procedimiento de asociación mental para facilitar el recuerdo de algo.
Hermann Ebbinghaus, considerado pionero en el estudio de la memoria realizo la famosa curva del olvido que representa lo que recordamos a lo largo del tiempo. LO que creemos haber olvidado deja algún tipo de huella en nuestra memoria , porque reaprenderlo nos cuesta menos que si nunca antes lo hubiéramos aprendido.
A la hora de evocar lo aprendido cuantos más similares son los contextos de aprendizaje y evaluación, incluso cuando este contexto lo determina el entorno físico en que estamos, suele ser mayor.
Según parece las emociones intensas, que conllevan un alto nivel de activación fisiológica, tienen efectos destacables a la hora de fijar recuerdos. La neurociencia ha realizado varios hallazgos en relación a cómo las emociones intensas promueven la consolidación preferente de los recuerdos relativos a las experiencias en que surgieron dichas emociones. Los efectos de las emociones sobre la memoria episódica no solo se produce de manera directa, sino también indirecta (. Los estímulos emocionales consiguen secuestrar nuestra atención , lo que hace más probable que los recordemos con mayor detalle.
Además la curiosidad tiene efecto directo sobre la consolidación de la memoria. Podemos hablar de la curiosidad como un “hambre de información”. Es importante la motivación para desencadenar y sostener las conductas que llevan al aprendizaje. Un ambiente emocional sano será siempre positivo en el aula. Ahora bien, en clase es importante no confundir interés con diversión.
Existe una serie de acciones, que podemos realizar o promover de manera deliberada, cuyo resultado tendrá consecuencias en la durabilidad de lo que confiamos a nuestra memoria:
- Crear significados
- Revisar lo aprendido y repetirlo en pausas dictadas en el tiempo
- Reactivar los recuerdos desde dentro, evocar. Como dijo William James en sus Principios de Psicología: cuando aprendemos algo y ya casi no lo sabemos, es mejor esperar y esforzarse por evocarlo, que volver a leerlo. Si hacemos lo primero, probablemente, lo recordemos la próxima vez; si hacemos lo segundo, seguramente, necesitaremos el libro de nuevo.
- El sueño, consolidación en diferido. Dormir no solo fija mejor lo aprendido , sino que también contribuye a conectarlo con ideas lejanamente asociadas. Dormir mejora el aprendizaje y la creatividad.
- El poder de las historias
Impedir que un recuerdo acuda a nuestra memoria no es imposible y existen dos maneras, que son complementarias, para conseguirlo: bloqueando la evocación al detectar el estímulo que suele activarla, o bien desviando espesamiento hacia otros menesteres ( para evitar colisionar con un coche podríamos pisar el freno o cambiar de carril).
La memoria episódica no comienza a funcionar hasta que tienes tres años, no ocurre lo mismo con la memoria semántica. Por eso, la amnesia infantil impide tener recuerdos reales de tu vida anterior a los tres años.
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