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Libro: El arte de ser humanos

EL ARTE DE SER HUMANOS

David Bueno

La poeta china Yu Xuanji escribió hace más de 1.200 años: “Odio que mis vestidos de mujer resten valor a mis poemas”.

John Locke: “Continuamos siendo nosotros mismos en la medida que podemos recordar el pasado”.

La mente humana presenta una serie de características que la hacen virtualmente única. Quien destacar tres capacidades concretas, que tiene  relación directa con las artes: la creatividad, la capacidad de abstracción y el autoconocimiento y la metacognición.

El cerebro humano  es creativo y tiene la capacidad de tener pensamientos abstractos, de hacer autorreflexión y metacognición, y es extremadamente diverso.

EL ARTE DE HABLAR

Hablar es una actividad cognitiva consustancial a la humanidad. O, precisamente porque es una actividad vinculada al hecho mínimo de ser seres humanos, el lenguaje oral se ha convertido en crucial. Las palabras se han configurado como los ladrillos del pensamiento. También podemos pensar en imágenes , con sonidos y con sensaciones , por supuesto, pero un pensamiento complejo y elaborado necesita palabras que podemos estructurar ene rases.

Según la publicación Ethnologue, a principios de 2024 había 7.164 lenguas vivas catalogadas en el mundo , que se pueden agrupar en unas ciento cincuenta familias lingüísticas. La capacidad de producir y entender el lenguaje oral se sustenta en diversas zonas del cerebro, como por ejemplo las llamadas áreas de Broca y de Wernicke.

Mientras hablamos nos estamos acariciando el cerebro, lo cual repercute en todo nuestro cuerpo. Y además, podemos hacerlo al mismo tiempo que caminamos, cocinamos o trabajamos. Asimismo, comunicamos nuestra visión de la realidad a los demás y, a la vez, comprendemos la suya, lo que contribuye a mantener la cohesión del grupo. Generemos una visión compartida del mundo.

Hasta cierto punto el idioma o idiomas que hablamos condicionan el modo en que percibimos e interpretamos el mundo. Por ejemplo, cuando se plantea un dilemas moral a una persona bilingüe, la decisión que toma depende en parte del idioma en que se le haya formulado. Si se le formula en el idioma materno, la respuesta suele ser más emocional. Y si se formula en una segunda lengua, suele ser más racional y utilitaria.

Las personas bilingües o políglotas ven el mundo de una manera ligeramente diferente, con mayor flexibilidad cognitiva, que las monolingües.

Poner los pensamientos en palabras ayuda a hacerlos más claros y precisos. Y poner las palabras en frases flexibles y creativas , artísticas, ayuda a potenciar el pensamiento. Recordemos que no se trata solo de hablar: el lenguaje oral, o la comunicación en general, se relaciona directamente con la creatividad, el pensamiento abstracto y simbólico y la flexibilidad cognitiva. Por eso también es crucial en educación trabajar otros sistemas de comunicación, como el que surge de las artes plásticas y de la música.

El arte no es solo la habilidad de hacer ciertas cosas adquiridas con el estudio, la experiencia, la observación o el modo de actuar según unas reglas. También es un medio de comunicación simbólico, un modo de explorar y reflexionar sobre la naturaleza humana, la sociedad y la cultura mediante el uso de la imaginación y la creatividad, una forma de crear belleza estética y, a la vez, de generar incomodidad reflexiva; un medio para reflejar las creencias, los valores las prácticas de una sociedad o de una época, y un acto de descubrimiento personal o colectivo.

LAS ARTES PLÁSTICAS

Se dice que vivimos en la sociedad de la información, y que se está transmutando en la sociedad del conocimiento: la información esta posesión y las transmisión de datos. El conocimiento, en cambio, implica comprender y analizar de manera crítica, es decir, reflexivamente, la información para generar buenas preguntas y argumentos que nos faciliten decidir. Creo que deberíamos ir un paso más allá del simple conocimiento y dirigirnos a la sabiduría. Defino sabiduría como la capacidad de analizar el conocimiento para plantearnos no sólo qué podemos hacer, sino también qué merece la pena hacer, qué queremos hacer individualmente y colectivamente, también en un sentido ético y moral.

Se define metacognición como la capacidad de monitorizar y controlar os propios procesos cognitivos. Implica, por tanto, la capacidad de ser conscientes de los propios procesos mentales , como la atención, la memoria, la resolución de problemas y el aprendizaje, y de regularlos voluntariamente de modo efectivo.

¿Qué pasa con los sistemas emocionales del cerebro cuando observamos el arte abstracto? En este caso parece que el estado emocional previo del observador es el que condiciona cómo se percibe e la obra, lo cual concede de algún modo más protagonismo al observador, que se convierte en protagonista de la obra de arte abstracto que está observando.

Se ha visto que mediante las artes plásticas y visuales, tanto creándolas como observándolas , especialmente durante las etapas de educación infantil y primaria, que es cuando el cerebro es más maleable, pero en realidad en cualquier momento de la vida, incluida la adolescencia, se pueden potenciar la motivación y la atención, unos aspectos mentales que son cruciales para fijar aprendizajes eficientes. Se activa, por ejemplo, la producción de dopamina. También se favorece la capacidad de resolver problemas, ya que en cualquier montaje artístico los colores, las formas, las texturas y los espacios pueden entrar en  conflicto entre sí.

A través de la realización de obras de arte plásticas se ha visto que se puede reducir el nivel de cortisol, que es la neurohormona que se asocia al estrés tóxico. También se activa la llamada red neuronal por defecto.

LAS ARTES MUSICALES

Escuchar o interpretar la música que nos gusta incrementa la producción de dopamina, neurotransmisor que interviene en las sensaciones de recompensa  y en la motivación.. También aumenta la producción de serotonina, neurotransmisor que se asocia con el buen estado de ánimo, de modo que contribuye a combatir la depresión, la ansiedad, el miedo y la ira. Y favorece que disminuya el cortisol.

Se ha comprobado que escuchar el himno que una persona asocia a su identidad nacional o cultural, sea cual sea, activa la producción de oxitocina, neurohormona que genera e incrementa los vínculos socioemocionales y afectivos entre individuos. Y hace que aumente la confianza y la empatía hacia las personas con las que comparte el sentimiento de comunión nacional, cultural, ritual o religioso. Por este motivo todas las naciones, religiones, clubes y asociaciones de cualquier índole tienen canciones propias, que los identifican y que promueven el vínculo entre sus miembros.

LAS ARTES ESCÉNICAS, DEPORTIVAS Y LÚDICAS

Las personas con mentalidad de crecimiento (Carol Dweck) tienen la creencia de que las habilidades y talentos, incluyendo la inteligencia y la creatividad, pueden desarrollarse y mejorarse a través del esfuerzo, el aprendizaje y la perseverancia. Las personas con mentalidad fija asumen que sus capacidades mentales y cognitivas son estáticas e inamovibles.

Decir que la vida es un juego es una metáfora que sugiere que la vida se puede ver como una serie de retos, decisiones y experiencias que, al igual que un juego, requieren reflexión, adaptabilidad y perseverancia, todo ello mientras aprendemos de los éxitos y de los errores. Y también con frecuencia para salir airosos implica creatividad y capacidad de abstracción. Esta perspectiva fomenta una actitud más lúdica y flexible ante las dificultades, y nos exhorta a ver los obstáculos como oportunidades para crecer y disfrutar del proceso.

EL ARTE DE HACER CIENCIA Y DE FILOSOFAR

Uno de los secretos de una creatividad enriquecedora es el estado de flow, pero que solo es posible cuando se tiene una base de conocimientos y de destreza muy sólida. En ciencia, como en cualquier otro arte o en filosofía, es necesario generar ambientes proclives a la creatividad, pero sobre unos conocimientos y una pericia sólidos y adecuados a cada etapa de madurez cognitiva.

Los niños poseen el instinto innato de utilizar el método científico y de filosofar.

EL ARTE DE ESCRIBIR Y DE HACER POESÍA

Los niños aprenden a hablar por simple imitación, por ensayo y error y esta habla va asociada a una serie de habilidades cognitivas que vinculamos con el arte: flexibilidad, creatividad y abstracción.

Tradicional y convencionalmente la palabra analfabetismo se ha utilizado para referirse a la falta de habilidad para leer y escribir. Pero yo creo que en el mundo contemporáneo este concepto se debería ampliar para incluir también la falta de cultura artística, entendiendo las artes en el sentido amplio de la palabra.

A diferencia del lenguaje oral, leer no es una actividad natural que se desarrolle de manera innata, a través del aprendizaje que se genera por simple contagio social y cultural, y por eso es necesario aprender a hacerlo de forma específica. Como he dicho, es una invención demasiado reciente de la humanidad.

Mark Cuban: “Quien no lee vive una sola vida”

He mencionado que las personas bilingües o políglotas tienen una visión más flexible del mundo que tenemos. Pues bien, la lectoescritura tiene un efecto similar.

Leer en papel permite comprender mejor lo que se lee, favorece que lo recordemos y facilita que reflexionemos críticamente, sobre todo, pero no únicamente , cuando se está aprendiendo.

EL ARTE DE EDUCAR

Escuela de aprendices de Marina Garcés 2020, Educación adoctrinadora vs Educación extractiva.

La incorporación de las artes puede parecer una propuesta innovadora pero no lo es, sino que ya lo mencionaron Aristóteles, Comenius, Friedrich Froebel, María Montessori, Rudolf Steiner, John Dewey, Ellen Key, Rosa Sensat, Francesc Ferrer i Guardia, Paulo Freire,…

La visión que quiero aportar es que, al fin y al cabo, todos son manifestaciones artísticas (hablar, artes plásticas, música, artes escénicas, deportivas y lúdicas, hacer ciencia, filosofar, escribir, hacer poesía,…) de la potencialidad humana, lo cual, creo, debería permitir avanzar hasta ese equilibrio. Todas las artes son necesarias para el desarrollo de la mente y, además, consustanciales a la especie humana. Y cuando las trabajamos contribuyen a humanizarnos. Porque todas comparten sus elementos esenciales: creatividad, simbolismo y pensamiento abstracto que nos permiten entender mejor la literalidad del mundo y profundizar en nuestro propio autoconocimiento desde una flexibilidad cognitiva vinculada a la capacidad de continuar creciendo y progresando como personas.

Educar debe ser intrínsecamente un arte, una manifestación artística en el sentido amplio de la palabra. Debe ser una expresión de nuestra humanidad que nos humaniza. La educación no es ni debe ser perfecta. Como cualquier arte está en crecimiento, desarrollo y evolución constante. En educación la perfección consiste, precisamente, en no ser perfectos: ensayar y cometer errores para poder aprender e innovar, y que también nuestros estudiantes aprendan de sus errores de manera creativa e innovadora, resistente y con persistencia; usar la reflexividad, la emocionalidad y la gestión emocional para despertar nuestra curiosidad y motivarnos, y ser creativos y flexibles a partir de lo que hemos aprendido.

Con frecuencia confundimos bienestar con felicidad y en el plano cerebral no son palabras sinónimas. El bienestar debemos entenderlo como la percepción subjetiva de sentirnos relativamente a gusto con nosotros mismos y con el entorno, incluidas las relaciones socioemocionales y afectivas que establecemos. Integra los deseos, los objetivos vitales y las necesidades: favorece que gestionemos los retos que nos afectan, y también que integremos de manera positiva y proactiva las experiencias que tenemos a lo largo de la vida.  El bienestar genera una motivación y un optimismo de base realista y no tiene fecha de caducidad. La felicidad genera sensaciones mucho más intensas y explosivas y, por tanto, más placentera, pero efímeras y con una motivación y un optimismo habitualmente falaces.Y después de una explosión de felicidad , si no viene otra, por oposición tendemos a sentirnos vacíos, sin objetivos vitales. Un aspecto importante de estas diferencias es que dentro del bienestar tienen cabida, por ejemplo, emociones como la tristeza, que permite aceptar las pérdidas y las decepciones y que, por tanto, facilita que las dejemos atrás para poder seguir avanzando de manera resistente. La felicidad, en cambio, no admite la tristeza o la decepción , o se acaba cuando las percibimos.

Los niños no juegan para ganar, o no solo para ganar. Juegan porque a través de las experiencias que viven aprenden del entorno, movidos por una curiosidad insaciable. Y eso hace que, después de todo, jugar sea divertido, una fuente de bienestar.

El arte de educar es el arte de ser curiosos y de tener objetivos vitales. Y, por extensión, de alentarnos para lograr bienestar.

Quiero incidir una vez más en la importancia de las artes, de todas las artes (plásticas y visuales, musicales, escénicas, deportivas, científicas, filosóficas, literarias y poéticas,…) en la construcción de las personas y de la sociedad, a que seamos humanos y nos humanicemos en nuestra vida diaria y, muy especialmente, en contextos educativos.

Las artes promueven la evolución, en referencia a los cambios sociales y culturales.

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