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Los mundiales de mi vida

Tras escuchar un programa de radio, a principios de junio, sobre los mundiales y los recuerdos a través de los años que estos generan a cada uno, reflexiono sobre el tema.

Sin darme cuenta soy capaz de recordar casi todos los mundiales y con ellos todas las etapas de mi vida. Decido pensar donde estaba en cada uno y con quien los vi y así separo los recuerdos personales y los deportivos.

Nací en 1963, por lo que mi primer mundial con vida es el de Inglaterra 1966 del que no me viene ninguna imagen. Posteriormente es Mexico 1970 del que solo me acuerdo de la figura de Pelé. Esto han sido los mundiales de mi infancia.

En mi niñez llega Alemania 1974 y, a partir de ahí, brotan en mi mente infinidad de emociones, sensaciones, pensamientos,… que quedan reflejadas en las anécdotas y vivencias a lo largo de los años. En este año coleccioné mi primer álbum de estampas de Panini.

Argentina 78 se desarrolla durante mi adolescencia y es el primer mundial donde veo jugar y vibrar por España, que pena el fallo de Cardeñosa, magnífico jugador, por cierto, ante Brasil y que nos hubiera permitido pasar la fase de grupos. En 1981 comienzo mis estudios universitarios en Madrid y a final de curso comienza España 82 con naranjito. Una primera fase bastante floja llevo a España a emparejarse con Inglaterra y Alemania y caer eliminada. Siempre recordaré el tongo entre Austria y Alemania y la eliminación de Argelia, el jeque de Kuwait o la mala primera fase de Italia (campeón final) con tres empates.

Cuatro años más tarde tengo que finalizar la carrera antes de tiempo para poder cuidar de mi madre y no se me olvidarán los partidos de España en México 86 en su compañía: el gol fantasma de Michel ante Brasil, los goles de Butragueño ante Dinamarca o la eliminación por penaltis ante Bélgica. Por supuesto, como no recordar la Argentina de Maradona y su partido ante Inglaterra.

Me caso en 1989, por lo que Italia 90 lo disfruto junto a mi mujer, aunque durante gran parte del mundial estaba en Los Ángeles (EE.UU.). Y llega USA 94, España se presenta con un gran equipo y la expectación por su juego es enorme. Tras buenos partidos nos toca Italia en cuartos de final y nos elimina con polémica: error de Julio Salinas, codazo a Luis Enrique,… una decepción más.

Mis hijos nacen en 1992 y 1996, por lo que, a partir de Francia 98 comparto mi pasión con ellos. Por ejemplo, siempre recordaré ver la injusta eliminación de España ante Corea a penaltis en el 2002 con todos los amigos de mi hijo Miguel y sus familias en pantalla gigante un sábado a las 7 de la mañana.  Alemania 2006, es el cuarto mundial en el que mi cuñado Genaro Borrás es el médico de la selección española. A pesar de ser favoritos nos eliminan  los franceses en octavos de final.

Cada cuatro años recuperamos la ilusión y el orgullo por nuestra selección, coleccionamos el álbum, cambiamos estampas, nos reunimos con familia y amigos para ver los partidos de España. Cuantos recuerdos, cuantos goles, cuantas alegrías y lágrimas, cuanto fútbol y así llega Sudáfrica 2010.

Empezamos perdiendo, pero el gran fútbol de España con su tiki-taka nos lleva a la gloria, ¡Iniesta de mi vida!. Toda España salta de alegría y se desata la euforia, somos campeones del mundo: Casillas, Ramos, Piqué, Puyol, Capdevila, Xabi, Xavi, Busquets, Iniesta, Pedri, Villa, Navas, Cesc, Torres, Llorente, … Nuestro héroes. Siento un orgullo de pertenencia, difícil de describir y, a partir de ahí, dejamos de ser perdedores.

Tras unos años fabulosos llegamos a Brasil 2014 y nos fuimos para casa antes de lo previsto. Rusia 2018 y Qatar 2022 nos vamos para casa en octavos en penaltis ante los anfitriones y ante Marruecos. Vuelven los fantasmas del pasado.

Un día antes de comenzar el mundial de México-USA-Canadá finalizo el álbum de Panini de 960 estampas, al ser el mundial con más selecciones clasificadas, 48. Decidimos cumplir uno de los sueños de mi vida y vuelo con mi mujer, mis hijos y mis sobrinos a Miami. Cogemos el coche y nos vamos a Atlanta para estar presentes en el  España- Arabia: todo fue maravillo, 4-0, buen juego, gran afición, magnífico estadio, diversión en la fun zone y todos con la roja. Memorable. Continua el campeonato y España cada vez juega mejor y tras ganar a los franceses, grandes favoritos, en semifinales nos clasificamos para la final soñada ante Argentina en Nueva York. Mi hijo Jaime acude al estadio y es como si estuviéramos todos presentes. ¡Qué alegría tan inmensa!. Conseguimos la segunda estrella sin perder un partido, siendo reconocidos como los mejores: Unai, Porro, Cucurella, Cubarsí, Laporte, Rodri, Fabián, Olmo, Baena, Oyarzábal, Lamine, Llorente, Pedri, Nico, Yeremi y gol de Ferrán. España se tira a la calle y dos millones de personas reciben a nuestros jugadores. ¡Que satisfacción! sentirnos juntos todos los españoles otra vez, el fútbol nos ha unido por unos días.

Y dentro de cuatro años…

 

Según Héctor Ruiz en su libro “Los secretos de la memoria” existen dos tipos de memorias a largo plazo: la memoria declarativa o explícita que nos permite guardar la información que captamos conscientemente a través de los sentidos, referente a las características de nuestro entorno y a los eventos de nuestra vida (incluye la memoria episódica y la semántica) y la memoria implícita, que modifica nuestra manera de responder a los estímulos (la memoria procedimental es una de ellas).

Según parece las emociones intensas, que conllevan un alto nivel de activación fisiológica, tienen efectos destacables a la hora de fijar recuerdos. La neurociencia ha realizado varios hallazgos en relación a cómo las emociones intensas promueven la consolidación preferente de los recuerdos relativos a las experiencias en que surgieron dichas emociones. Los efectos de las emociones sobre la memoria episódica no solo se produce de manera directa, sino también indirecta (. Los estímulos emocionales consiguen secuestrar nuestra atención , lo que hace más probable que los recordemos con mayor detalle.

Creo que el hecho de vivir intensamente los mundiales y realizarlo en compañía y revivir los momentos de vez en cuando hacen que recuerde como si fuera hoy esos momentos de mi vida, los mundiales.

 

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